Historias del viejo Madrid: las Casas de Postas

Artículo de ©Cristina Martin

Introducción
Es curioso las veces que en ocasiones pasamos por delante de muchos sitios, sin ser consciente de la historia que se esconde tras sus muros. Realizo esta reflexión porque la cantidad de veces que he pasado por la Calle de Postas de Madrid, muy cerca de la popular Plaza Mayor, hasta que un día te fijas en la placa de su nombre y eres consciente del origen de dicho lugar. En la actualidad donde podemos comunicarnos con cualquier parte del planeta instantáneamente a un click de ratón de ordenador, nos puede parecer chocante, que durante siglos el Correo Postal era la forma más eficaz para comunicarse, por ello, las distintas Administraciones Postales, adoptaron una serie de medidas para garantizar que el correo llegara lo más rápido posible. Y hoy en día, con los medios de transportes, podemos viajar rápidamente, pero durante siglos, los viajes, aunque fueran a corta distancia, suponía muchas horas de viajes y en ocasiones de peligros, por eso las Casas de Postas, supusieron un verdadero hito.

Embarcando en un carruaje en el patio de una antigua Casa de Postas
Un suceso muy importante para esta historia fue que el 28 de agosto de 1518, la Reina Juana I de Castilla, conocida popularmente como Juana La Loca, y en su nombre su hijo Carlos I deEspaña y V de Alemania, el famoso Carlos V, sancionó la Real Cédula de Correos.
Sin embargo tenemos que retroceder hasta el año 1417 cuando el monarca Alfonso V de Aragón, conocido como el Magnánimo, sancionó las primeras Ordenanzas Generales, para regular la gestión de los Correos y Postas. Que sirvieron de base para que el Rey Luis XI de Francia, estableciera dicho servicio y se extendiera durante el Reinado de Isabel I de Castilla (Isabel La Católica) y Fernando II de Aragón (Fernando el Católico) por las dos coronas.
Centrándonos nuevamente en la Real Cédula de Correos podemos señalar, que se estableció las Casas de Postas, que se distribuían a intervalos regulares en distintos lugares de las rutas que unían la itinerante Corte y las principales villas.
La distancia entre cada Casa de Postas variaba entre 3 ó 5 leguas en función de las condiciones del terreno.
Sin embargo no es hasta en época de los borbones con una serie de reformas que emprenden cuando el monarca Felipe V, primer rey Borbón en España, se firma la Real  Orden de 7 de diciembre de 1716 donde además de nacionalizar el servicio de correos se estableció las bases de lo que iba a ser el sistema de correos durante siglos.
En esta Real Orden como en otras posteriores se regula las condiciones de las Casas de Postas, no solo en cuanto a lo referente a correos, sino también a convertirse muchas Casas de Postas en posadas, se regulaba las condiciones de alojamiento de los viajeros.
Casa de Postas del siglo XVII d.C., en la localidad de Buñol (Valencia),
única que se conserva de diez postas establecidas
en el recorrido del Antiguo Camino Real de Madrid a Valencia

  • Antigua casa de postas de Madrid
En este marco no es de extrañar que la villa de Madrid tuviera desde finales del siglo XVI, una Casa de Postas, que según las crónicas estaba al inicio de la  actual Calle de Postas, muy cerca de la Plaza Mayor.
Indicador en azulejos de la calle de Postas,
en el que figura un carruaje como recuerdo a la primitiva
Casa de Postas de Madrid ubicada en esta vía.
Situación de la calle de Postas en el plano de Texeira
Se eligió esta ubicación por su situación estratégica, muy cercana a una de las puertas de la ciudad, la Puerta del Sol, donde se unían los caminos que llevaban a Guadalajara y Alcalá, y además de comunicarse, mediante la Calle Mayor, con los caminos que conducían a Toledo y a Segovia.
En cuanto a las características de la Antigua Casa de Postas, debía de seguir el patrón habitual de un gran portalón para facilitar el acceso a los carruajes y sus tiros, el portalón llevaba a un gran patio en torno al cual se distribuía en las plantas superiores, los aposentos para alojar a los huéspedes de cierto rango, y en la planta baja estaban las cuadras para los animales de tiro, los almacenes para las mercancías y una segunda puerta para que accedieran “las personas decentes y distinguidas”
A finales del siglo XVIII la construcción en la cercana Puerta del Sol de un edificio destinado a la Real Casa de Correos, planteo trasladar a sus cercanías la Casa de Postas, algunos autores consideran que para mejorar el servicio, pero también pudiera estar motivado por el hecho de que era una edificación muy antigua y que sus instalaciones resultaban inadecuadas para la categoría de la Villa de Madrid.
Sea como fuera de esta antigua Casa de Postas de Madrid no se han conservado imágenes aunque según la tradición madrileña, en una hornacina se albergaba la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, virgen muy popular en Madrid y a la que se le atribuye algún milagro.
En la actualidad la antigua Casa de Postas de Madrid, es un establecimiento hostelero que ha sido reformado, conocido como la Posada del Peine, denominada así porque cuando fue inaugurada tenía en cada habitación un peine eso si atado al lavabo para que no pudiera perderse.
Su promotor fue Juan Posada, que según varias fuentes, en torno al año 1610, inauguro una posada, en un antiguo edificio de la calle del Vicario Viejo (actual Marques Viudo de Pontejos), para proporcionar alojamiento y comida a los viajeros que no querían hospedarse en la cercana Casa de Postas, que como hemos mencionado anteriormente fue trasladada a la Puerta del Sol.En el cruce de las calles  de Postas y del Marqués viudo de Pontejos se sitúa la antigua Posada del Peine que dio servicio a los viajeros llegados a la Casa de Postas de Madrid. El traslado de la casa de Postas y la eliminación del hospedaje de viajeros en el nuevo edificio permitió la ampliación del establecimiento.
  • Real Casa de postas de Madrid
El origen de la Real Casa de Postas de Madrid se sitúa en el año 1792 cuando el monarca Carlos IV por el mal estado de la Antigua Casa de Postas, encarga al arquitecto Juan Pedro Arnal, que realizo importantes construcciones como el Palacio de Buenavista en la Plaza de Cibeles, la construcción de la Real Casa de Postas de Madrid.
Grabado con la imagen del Palacio de Buenavista,
en la madrileña Plaza de Cibeles cuya fuente se sitúa en primer plano,
obra del arquitecto Juan Pedro Arnal para los Duques de Alba
Para su nueva ubicación se eligió un solar formado por un grupo de casas detrás de la Real Casa de Correos, actual edificio de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, en cuyo reloj se dan las campanadas del fin de año en Madrid.
Los trabajos de demolición de los edificios terminaron en 1795 comenzándose las obras de la nueva Real Casa de Postas de Madrid.
Tenía que adaptarse a un solar de planta irregular con fachadas a la actual Plaza del Marques viudo de Pontejos, y las calles del Correo, San Ricardo y la Paz.
Reloj de la Puerta del Sol, Madrid
Fachada principal de la antigua Real Casa de Postas de Madrid
Este emplazamiento era motivado por la estrechez de las calles adyacentes y así poder facilitar el acceso de los carruajes que desde la Calle Mayor (en aquella época principal vía de Madrid) a la Real Casa de Postas.
Las obras finalizaron en el año 1800, procediéndose al traslado a este nuevo edificio del personal encargado del despacho diario del Correo, quienes, con anterioridad al año 1850 d.C., dado que este dato figura recogido por Don Pascual Madoz en su “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar”, debieron compartir parte de sus dependencias con la Dirección de Policía.
Por las circunstancias políticas del siglo XIX y por las cercanías del Ministerio de Gobernación en el edificio tuvo que establecerse un retén permanente del ejército, por lo que el edificio se le denomino como Cuartel de Zaragoza.
El desarrollo del telégrafo implico que, en la Real Casa de Correos, se tuvieran que instalar aparatos telegráficos y el personal para que funcionara telégrafos.
El auge del telégrafo óptico y la aparición del telégrafo eléctrico, hizo que las instalaciones telegráficas se quedaran pequeñas, por lo que se ubicaron en la Real Casa de Postas (1875).
Coexistieron en el edificio 2 funcionalidades distintas hasta el año 1922 que las dependencias telegráficas se trasladaron al Palacio de Comunicaciones de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid.
Cuando telégrafos abandona la Real Casa de Postas, el edificio tiene una función militar y policial.
En el siglo XX el edificio entra en decadencia y en el año 2000 se llega a un acuerdo entre el Estado y la Comunidad de Madrid, y el edificio pasa a ser propiedad de la Comunidad de Madrid.
Tras el cambio de titularidad puso en marcha las labores de recuperación y restauración a través de un ambicioso programa de rehabilitación que, concluido el 14 de abril de 2003 d.C., le ha devuelto parte de su antigua apariencia, acogiendo sus instalaciones en la actualidad diversos organismos dependientes de las Consejerías de la Comunidad Autónoma de Madrid.





Bibliografía consultada
  • Historias de Madrid. Las Casas de Postas. Hotel Arosa.
  • Rutas de Madrid Postal. José María Duchel
  • Historias del Viejo Madrid: La Posada del Peine. Cristina Martín San Roque.