Artículo de ©F Piniella
Como pasa con algunas palabras, nos viene impuesta en su acepción anglosajona, este es el caso de un nuevo vocablo que ha aparecido en la filatelia: el blister. La propia FESOFI lo recogía recientemente en su página web:
En España ha empezado a desarrollarse con tarifas nominales para cartas normalizadas España (A), Europa (B) y resto del mundo (C). Cada blister o bolsita contiene 5 sellos autoadhesivo de la tarifa correspondiente. Es una forma de colocar sellos en un expositor como si usted cogiera cualquier producto en un supermercado. El cliente pueda cogerlo sin ser solicitado al dependiente por lo tanto facilita su venta y mejora su visibilidad ya que está colocado en expositores. En algunas oficinas turísticas ya están disponibles. Correos las tiene ya disponibles en todas aquellas localidades por las que pasa el Camino de Santiago, para en una segunda fase extenderse al resto de oficinas de España. Hasta ahí bien, pero ahora viene la pregunta ¿puede ser considerado el blister una nueva modalidad de carnet? ¿puede ser empleada su ilustración como tal en una colección temática?
Con el fin de facilitar la compra de sellos en las oficinas de Correos y para que circule, se han lanzado al mercado unos “blíster”, bolsitas de plástico con un soporte troquelado de cartón, que permiten colocarse en expositores y facilitar una mejor exposición del sello.
En España ha empezado a desarrollarse con tarifas nominales para cartas normalizadas España (A), Europa (B) y resto del mundo (C). Cada blister o bolsita contiene 5 sellos autoadhesivo de la tarifa correspondiente. Es una forma de colocar sellos en un expositor como si usted cogiera cualquier producto en un supermercado. El cliente pueda cogerlo sin ser solicitado al dependiente por lo tanto facilita su venta y mejora su visibilidad ya que está colocado en expositores. En algunas oficinas turísticas ya están disponibles. Correos las tiene ya disponibles en todas aquellas localidades por las que pasa el Camino de Santiago, para en una segunda fase extenderse al resto de oficinas de España. Hasta ahí bien, pero ahora viene la pregunta ¿puede ser considerado el blister una nueva modalidad de carnet? ¿puede ser empleada su ilustración como tal en una colección temática?
