Un guiño quijotesco

Artículo de ©Marcela Díaz-Cabal
Aunque usualmente las emisiones de sellos o estampillas, como las llamamos en Hispanoamérica,  tienen un período determinado de validez postal, en algunos países los sellos no pierden vigencia nunca. Esto da lugar a la posibilidad de usar sellos antiguos para enviar cartas en fechas recientes aunque en Correos a veces los empleados pongan cara de asombro o muestren algún titubeo hasta que se le aclara el punto. De vez en cuando, un filatelista avispado consigue cartas que son verdaderas curiosidades. Por ejemplo, estas dos cartas dirigidas al mismo destinatario tienen la peculiaridad de provenir de 2 países distintos con sellos postales dedicados al Quijote mucho más antiguos que la carta misma. Una es de México y entre la fecha de emisión del sello de Don Quijote (1963) basado en una ilustración de la famosa serie calaveras de José Guadalupe Posada, median 50 años, tal como se aprecia en el matasellos de cancelación del sobre con fecha de 2013. En ese año precisamente se celebraba  el centenario del fallecimiento de Posada, famoso ilustrador y grabador que ejerció gran influencia en artistas de la talla de Diego Rivera y Frida Kahlo y con creaciones que ahora son famosas en todo el mundo


El otro sobre, enviado desde Panamá, y que cumple perfectamente con los requisitos postales para una carta enviada al extranjero, tiene la particularidad de que uno de los sellos se emitió en el 2007 con motivo del IV centenario de la primera parte del Quijote (debió salir en el 2005, pero a la venta no fue sino dos años después) y el otro es de 1921, cuando Panamá, en conmemoración de la independencia de Panamá de España, emitió una serie en la cual uno de los sellos reproduce el monumento a Cervantes que se encuentra hoy en la Colina de la Universidad de Panamá.

Así pues, en una misma carta se hallan el primero y el último sello panameños dedicados a Cervantes y El Quijote. Entre 1921 y 2007 hay 86 años de diferencia. Pero además la carta fue enviada en el 2015, lo que significa que el sello más antiguo tenía nada menos que 94 años al momento de enviarse.
¿Intencionales las cartas? Cierto. ¿Legítimas? Perfectamente. ¿Válidas? ¿Por qué no?
Todo un regalo postal-filatélico con un guiño quijotesco.

4 comentarios:

Gándara dijo...

Totalmente legitima, intencionada, valida? Depende para que. Para una colección temática puede ser válida, a mi no me valdría por el siguiente motivo: rareza no tiene ninguna, ocupa un espacio que lo puedo aprovechar para poner un material más filatélico, con más rareza, poder profundizar más en el capitulo etc. etc. por lo tanto, yo soy de los que creo que no toda vale.

Marcela Diaz Cabal dijo...

Gracias por su comentario, señor Gándara, porque me permite aclarar lo expuesto. Intencionadas porque se enviaron así, ex profeso, con esos sellos en particular y no con cualquiera otro u otros del mismo año del envío; legítimas porque son cartas plenamente filatélico-postales, cumplieron su finalidad y fueron enviadas a través de los correos mexicano y panameño; válidas porque pueden ser empleadas en una colección filatélica temática o abierta o en otro tipo de coleccionismo. Nadie ha mencionado rareza. Son curiosas. Dos cosas distintas. En mi colección del Quijote yo tengo un sello del de Posada y hasta el momento ningún juez ha dicho que debo sustituirlo por otro más raro. Me viene bien en el desarrollo de mi tema. Podría haber usado un sobre similar en ventana y habría cumplido el mismo propósito. Y para los jóvenes filatelistas que comienzan y no tienen tal vez el poder adquisitivo para comprar rarezas, son sobres que pueden usar en diversas temáticas: El Quijote, monumentos, grabadores destacados, la muerte, tradiciones mexicanas, etc. ¿O no?

Gándara dijo...

Yo no he dicho que no sea válida, posiblemente me he expresado mal, pero una pieza debe ocupar un espacio y una justificación, es una pieza que ocupa un espacio importante y no es más rara que el sello tipo que ocupa mucho menos espacio y que puede ser aprovechado para poner otras piezas y así profundizar más, otro tema es que no tengamos más material, pero yo trato de buscan siempre que sea posible el material más genuino filatélicamente, ahora bien eso lo hemos hecho todos en nuestros inicios.

Marcela Diaz Cabal dijo...

Cierto, señor Gándara. Desde el punto de vista de un filatelista sazonado tiene usted toda la razón. Se persigue la "rareza" si se trata sobre todo de competir. Y no de llenar espacio por llenarlo. Sin embargo, también debemos pensar en los que se inician en el pasatiempo. El sobre de Posada no sería igual sustituirlo por el sello tipo porque tiene la particularidad que su matasellos señala el año en que se cumple el centenario del grabador, algo que el sello solo no nos indicaría. La curiosidad estriba en que en la mayor parte de los países los sellos tienen fecha de caducidad y después de su vencimiento no pueden ser usados para portear una carta. En México, como en Panamá, se pueden seguir empleando. Por otra parte, en los textos de filatelia temática nos enseñan que debemos tratar de utilizar la mayor variedad de elementos postales. Usar solo sellos por el menor espacio que ellos ocupan no está bien visto tampoco. En conclusión, sigo pensando que para el filatelista que comienza su colección, para el que le gustan estas "curiosidades" (que no "rarezas") o para el que no tiene intenciones de competir en ciertos niveles, precisamente por elitistas, es un sobre que se puede usar perfectamente. Como dije al principio: un guiño filatélico-postal.