Artículos de ©JA Hernán-Seijas +
Publicado en Temas Filatélicos nº17/19 (1997)
Es indudable que la Filatelia Temática es la más activa e innovadora de las diferentes formas que hay de coleccionar. Es cierto que el cambio más revolucionario dentro de la historia de la Filatelia ha sido la introducción de una colección por el tema y, desde su integración en la FIP, la Temática se ha ido depurando día a día de todos los elementos extrafilatélicos que desde el principio la habían acompañado. Es cierto también que, actualmente, los jurados temáticos son los más estrictos en penalizar la inclusión de material no postal y vigilar cuidadosamente la presencia del llamado borderline; o sea aquel que está en el límite de lo permitido. Pero también es cierto que, a pesar de los Reglamentos y Directrices de sus líderes, los coleccionistas siguen mostrando en sus colecciones material no postal, en sentido estricto, pero sí relacionando con el correo y con el tema que desarrollan.
 |
| Fig. 1 - Exposición Filatélica Internacional |
Personalmente, cada día me siento menos dogmático a la hora de juzgar y trato de comprender que, en esta afición que a todos nos une, una de las primeras cuestiones por cuidar es el respeto a la libertad del coleccionista para utilizar el material que considere idóneo a fin de documentar algún aspecto relacionado con el tema y con el que, además, encuentra un placer personal. Estos son, sin duda, los principios básicos del coleccionista. Luego aparecerán los Reglamentos, pero siempre supeditados al interés general. Es un hecho de todos conocidos que la Temática se ha desarrollado siempre por experimentación, a nivel de coleccionista, y no por un mandato dirigido desde arriba. La realidad es que el coleccionista va siempre por delante del Reglamento. Sus experiencias innovadoras son penalizadas al principio y solo cuando una y otra vez, casi machaconamente, las encontramos en las mejores colecciones, es cuando los dirigentes llegan al acuerdo de modificar el Reglamento en el sentido en el que habían ya avanzado los sufridos coleccionistas en infinidad de ocasiones. Recordemos, por ejemplo, la presencia de los estudios, que primero fueron tolerados y ahora son obligatorios para adquirir la máxima puntuación en el apartado de conocimientos filatélicos.