A propósito del coronavirus... (1)

Artículo de ©F Piniella
Con el aislamiento que nos queda estos días, tenemos el tiempo para reflexionar en primer lugar con aquello que decía Kundera de la "insoportable levedad del ser", y de la debilidad de nuestra existencia, por muy poderosos que nos creamos. El planeta no se extinguirá pero quizás si la raza humana, por su estupidez y su egoísmo, innato por cierto a su parte racional que nos diferencia del resto de las especies. Pero bueno este preámbulo viene a justificar que las epidemias, pandemias y cuarentenas son muy antiguas. La peste, el cólera, la fiebre amarilla,... Y aprovechando el momento he recopilado algunas cosas de estudios que yo ya tenía sobre estas cuestiones que espero sirvan para aliviar la espera en casa, desde esta ventana al mundo que es internet. Especialmente desde la Historia Postal puede ser interesante, además en cierto modo puede servir de documentación para alguna que otra colección de Filatelia Temática. Centraremos el artículo en la España de mediados del siglo XIX, donde las únicas colonias americanas en posesión española eran Cuba y Puerto Rico.
  • Epidemias y cuarentenas del siglo XIX
La España decimonónica sufrió cuatro grandes epidemias de cólera morbo [1], siendo la primera de ellas en 1833 y 1834 [2]. Durante esta primera epidemia van a predominar las posturas contagionistas que lógicamente traerán como consecuencia las primeras medidas de incomunicación; efectivamente en 1831-32 la Real Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía y las Reales Academias Médicas había considerado al cólera morbo asiático como enfermedad contagiosa.
Lazareto de Mahón - Fuente: http://lazaretodemahon.es
Sin embargo, después de la muerte del monarca Fernando VII la opinión dominante pasó a ser anticontagionista, llegándose a la disolución de los cordones sanitarios en virtud de Real Orden de 24 de Agosto de 1834 [3][4]. Considerando que el flujo migratorio entre España e Indias fue siempre un flujo exclusivamente marítimo, la particular infraestructura de este medio incidió, de hecho, y de forma determinante, en el desarrollo de los fenómenos migratorios del siglo XIX. El propósito de estos artículos es dar a conocer el estado de las instalaciones preventivas sanitarias-marítimas, que conocidas como Lazaretos marítimos, servían de infraestructura intermedia en ese flujo migratorio entre la Península y la Isla de Cuba en el período citado de la primera mitad del S.XIX. La primera cuestión que abordaremos es si existió una cierta relación "temporal" (no epidemiológica [5]) entre las epidemias de cólera morbo desarrolladas en la Isla de Cuba y las pandemias ocurridas en la Península, para abordar el problema de la incidencia de esta crisis en las comunicaciones marítimas. No se trata de desarrollar ningún estudio demográfico sobre las epidemias de la época, pues partiremos de datos ya publicados al respecto, en algunos de los cuales hemos trabajo con anterioridad.
La ciudad de Cádiz, que era el centro de las comunicaciones marítimas con las Antillas, va a sufrir tres epidemias coléricas a lo largo del S.XIX, siendo la primera en 1833, con un discreto brote en 1834 [6]. Efectivamente el cólera morbo ataca en Cádiz oficialmente desde el 28 de Octubre de 1833 hasta el 11 de Diciembre del mismo año; iniciándose entonces un período de observación que dura hasta el 11 de Enero de 1834, día en que se celebran el Te Deum en acción de gracias en la Catedral y se abren las comunicaciones. Sin embargo, la Real Academia de Medicina y Cirugía adelanta el comienzo de la epidemia al 24 de Septiembre de 1833; muy posiblemente, en una ciudad eminentemente portuaria y comercial, tras resistencia a aceptar la triste realidad de la epidemia por los perjuicios que acarreaban las medidas de incomunicación. En los meses de Junio a Noviembre de 1834 se produce un nuevo brote de cólera, de poca entidad [7]. 
Evolución de la epidemia
Muertos por la epidemia
Para la comparación de los datos nos basamos en un trabajo propio publicado con anterioridad: así en el gráfico, hemos plasmado los datos relativos a la incidencia de mortalidad total de Cádiz entre los años 1832 y 1834, y en el mismo, pero con otra escala  miles los datos relativos a valores absolutos de la epidemia en la Isla de Cuba [9], con el propósito de evaluar la incidencia cronológica de los dos entornos estudiados. Podemos decir a la vista de los resultados, que la Epidemia de Cólera Morbo de 1833-34 afectó igualmente, tanto a los puertos de Cádiz como a La Habana, siendo la incidencia mucho mayor en la Isla de Cuba que en el Puerto de Cádiz:
Tasa Mortalidad en Cuba (Blancos) 15,72 0/00
Tasa Mortalidad en Cuba (Color) 47,00 0/00
Tasa Mortalidad en Cuba (Población total) 34,33 0/00
Tasa Mortalidad en Cádiz 5,56 0/00.

Cronológicamente la población de La Habana estuvo afectada de la epidemia nueve meses con anterioridad a Cádiz, lo que corrobora nuestra primera hipótesis de relación temporal entre las crisis, pues si el período de Epidemia en Cuba fue de Febrero a Septiembre  de 1833 (fundamentalmente fue la incidencia en Marzo Abril), el período de Epidemia en Cádiz fue de Octubre 1833 a Enero 1834 (sobre todo en Noviembre). La incidencia de estas enfermedades en las zonas portuarias, y la situación geográfica de estas islas, hacían estos procesos epidémicos habituales. Dentro de las poblaciones más afectas a estas enfermedades estaba el colectivo de los marinos.
El "Observador Habanero", cuando la fiebre amarilla de 1844, decía:
"Todo el mundo tiene noticias de su intemperancia [se refiere a los marinos] y de sus alimentos habituales. A su llegada al puerto los buques quedan amarrados al muelle durante la descarga, los trabajos penosos que tienen que efectuar a las horas del más fuerte calor del día, el abuso de las bebidas alcohólicas que toman para apagar la sed, la mala costumbre de dormir por la noche sobre cubierta y las lluvias que reciben estando sudando, los predisponen (...) cuya gravedad se aumenta con la negligencia de los capitanes que con mucha frecuencia no los envían a curarse a tierra hasta algunos días después de la invasión y por lo regular después de haberlos hartado de aceite y purgantes. (...)"  [10]
  • Incidencia en los Correos Marítimos 
La incidencia de las epidemias en la época que actuó la línea regular Cádiz-La Habana a cargo de la Empresa Mercantil de Correos Marítimos fue tan importante, que puede calificarse como uno de los motivos fundamentales de la descapitalización de la misma por el flete de buques alternativos que mantuvieran dicha regularidad en las salidas. Desde 1824, fecha en que se comienza a estudiar el proyecto de la Empresa, la isla sufrió los siguientes procesos de mortalidad catastrófica o epidémica:
  • 1824 Escarlatina y Fiebre Amarilla en La Habana.
  • 1825 Escarlatina en La Habana.
  • 1826 Angina gangrenosa en La Habana.
  • 1827 Influenza y Fiebre Amarilla en Santiago.
  • 1828 Fiebre Amarilla en La Habana. Escarlatina en Trinidad y Santiago.
  • 1829 Viruela en toda la Isla. Fiebre Tifoidea en Remedios.
  • 1830 Viruela en toda la Isla. Fiebre Tifoidea en Puerto Príncipe.
  • 1831 Disentería en Remedios. Fiebre Tifoidea en Puerto Príncipe.
  • 1833 Epidemia de Cólera Morbo en toda la Isla, especialmente en La Habana.
  • 1834 Epidemia de Cólera Morbo y Viruela en Puerto Príncipe y Santo Espíritu.
En cualquier caso fue, sin duda, la epidemia de 1833 de Cólera Morbo la de mayor incidencia en este proceso perturbador del transporte marítimo y postal. Pero ya desde el primer momento, cuando los correos fueron a La Coruña en períodos estivales, tal como establecía Don Joaquín Arrieta en una carta al Secretario de Estado del Despacho de Indias:
"Con el fin de no faltar a la línea (...) desde el día 1º de Mayo, hasta el 1º de Septiembre siguiesen al puerto de la Coruña con la idea de evitar la rigurosa cuarentena que hubieran sufrido en el de Cádiz a su arribo en la estación de verano, y mediante que desde el día 1º de Noviembre en este último son admitidos de estos mares, con sólo ocho días de observación y convencido que en la estación de invierno hay menos riesgos en las costas del medio día de la Península que en las del Norte, seguirán los Correos de la Empresa desde el día 1º de Octubre entrante al expresado puerto de Cádiz" [11]   
Esta era, por tanto, la primera y más importante de las incidencias de estos proceso epidémicos en el desarrollo de las comunicaciones: el desvío en época estival de los correos a La Coruña, por la razón expuesta de que desde el 1 de Junio hasta el 15 de Noviembre no se admitían en el puerto de Cádiz las embarcaciones procedentes de las Antillas, Costa Firme, Seno Mejicano y puertos norteamericanos de Nueva York, Filadelfia, Boston y puertos de Carolina del Sur, al menos que acreditaran el haber sido expurgados en los lazaretos. Por ello era más económico desviar durante este período los correos a La Coruña. El primer buque de la Empresa Mercantil de Correos Marítimos desviado al Lazareto de Mahón fue el propio Correo Marítimo Nº 1 según el Oficio de Don Gaspar Soliveres, representante de la naviera en Madrid:
"por haver fallecido en su travesía un marinero, fue mandado pasar a Mahón para hacer en aquel lazareto su cuarentena." [12]
Esto trajo consigo unos problemas adicionales, ya que al no tener conocimiento el Capitán del Puerto de Mahón de las exenciones fiscales de la Empresa de Correos (franquicia en el derecho de ancorage y de toneladas, etc.) obligó al capitán del barco al pago de estos impuestos, teniendo éste que buscar la fianza de un comerciante balear para la salida del barco (Don Juan Feminias, exactamente). Luego la Empresa tendría que pleitear el caso para recuperar estas cantidades. Fue esta la primera de las incidencias aunque no la más importante, que ocurre a partir del año 1833 con la presencia constante de los barcos por motivo de la epidemia mencionada de 1833. En Marzo de ese año, mueren en toda la Isla de Cuba unas ocho mil personas, y más de seis mil al mes siguiente [13]. 
Patente de Sanidad de La Habana

Patente de Sanidad de Vigo
El 5 de Marzo sale el Correo Marítimo Nº 2 al mando del Capitán Don Jayme Rabech, además de la correspondencia pública y de oficio, el barco traía un cargamento habitual de tabaco y azúcar, así como unas partidas de grana, añil, pimienta y café. A la llegada a la Bahía de Cádiz, el 7 de Abril [14], con patente sucia (véanse ejemplos de Patentes de Sanidad en las imágenes de arriba), la Junta Municipal de Sanidad toma la decisión con las debidas precauciones.
Ejemplo de carta "desinfectada", véase los cortes y las manchas de vinagre
La Junta Superior de Sanidad de Andalucía, que es informada de esta determinación por la Junta Municipal de Sanidad de Cádiz [15], aprueba esta decisión y destina un buque de guerra para que impida la entrada en Bahía de Cádiz de embarcaciones que traigan patente sucia, sumándose la Junta gaditana a esta petición y encargando provisionalmente de este cometido a la goleta de Sanidad La Roncalesa. La Capitanía General de Marina acepta la petición que se había realizado y destina también para este servicio al bergantín El Guadalete, que se incorpora al mismo el 19 de Mayo de 1833 [16]. Es evidente, por tanto, que las autoridades gaditanas fueran conscientes de estos problemas. Y ya en 1811 el "Redactor General" de Cádiz, del 18 de Septiembre, publicaba un artículo de F.F.M. proponiendo la "constitución de un lazareto [para la ciudad] ya que tener los buques aislados diez, veinte o más días se ha demostrado insuficiente" [17]. Era por tanto una población flotante que debía ser tratada como de alto riesgo. Cádiz había sufrido en 1730 y 1800 los efectos de la fiebre amarilla, y la opinión pública era muy sensible a estos temas. También hay que tener en cuenta, que en Cádiz, e incluso en la Isla de León, hubo desde siempre lazaretos u hospitales dedicados con carácter provisional al cuidado de enfermos epidémicos. Un ejemplo documental de la existencia de estos lazaretos son los libros de defunción de los Hospitales de San Sebastián [18], o de Capuchinos [19]. Pero si bien estos lazaretos se nutrieron fundamentalmente de marineros e incluso capitanes de barcos, sobre todo extranjeros, no por ello fueron construidos con fines marítimos.
Evolución de los tiempos de estancia de los buques en puerto
El gráfico anterior, de tiempos de estancias en puertos, entendiendo éste como el intervalo desde la llegada a Cádiz desde La Habana hasta la salida del mismo buque cargado, demuestra claramente la pérdida de rendimiento de los buques de la Empresa desde el 5 de Mayo de 1833 hasta el 9 de Diciembre del mismo año. A su vez, y a costa de mantener la regularidad de las comunicaciones se tuvieron que fletar los siguientes buques: 
  • Bergantín-goleta "Stª Eloísa (a) la Corza".
1ª vez sólo ida: salida de Cádiz el 2 de Mayo de 1833.
2ª vez, viaje redondo: salida de Cádiz el 29 de Octubre de 1833 - salida de La Habana el 19 de Enero de 1834.
3ª vez, sólo ida: salida de Cádiz el 11 de Abril de 1834.
  • Bergantín "El Rápido".
Sólo una vez, pero en viaje redondo: salida de Cádiz el 8 de Julio de 1833 - salida de La Habana el 6 de Septiembre de 1833.
  • Bergantín "San José (a) el lequeitiano".
Sólo una vez, en viaje de vuelta: salida de La Habana el 21 de Septiembre de 1833.
  • Místico "Santo Cristo del Buen Viage".
Sólo una vez, en viaje de ida: salida de Cádiz el 3 de Enero de 1834. 
Ello trajo consigo un considerable gasto económico que tuvo que afrontar la Empresa de Correos y por tanto, un elemento perturbador, muy importante en el devenir económico de la misma.
continuará 
Próximo capítulo
  • Los Lazaretos. 


Notas:
  1. ANGOLOTTI CARDENAS, E. "Las invasiones de cólera en España". Revista de Sanidad e Higiene Pública. Tomo XLIX (1975) nº 11 p. 1078.
  2.  Sobre la epidemia de cólera morbo de 1833-1834 pueden consultarse dos fuentes gaditanas de la época, estudiadas por NOGUEROLES ALONSO de la SIERRA, P. y OROZCO ACUAVIVA, A. "Dos Impresos gaditanos sobre el cólera-morbo en Cuba" Primeras Jornadas de Historia de la Medicina Hispanoamericana. Cádiz, 1983. pp. 69-82., se trata de las obras de: COLOMA Y GARCES, R. Cólera-morbo epidémico, observado y tratado en las ciudades de La Habana en la Isla de Cuba, con arreglo a los nuevos principios de la doctrina fisiológica. Cádiz, 1834. Imp. Ramón Howe. B.M.J.; y de JUILLE, A. El cólera-morbo combatido por los medios más probados y seguros hasta el día, tratado práctico sobre el método preservativo y curativo que ha obtenido mejores resultados. Jerez, 1854. Imp. Salvador Paradas. B.M.J.
  3. RODRÍGUEZ OCAÑA, E. "Ciencia e ideología en torno a la primera epidemia de cólera en España." I Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias. Madrid, 1980. Edit. Diputación de Madrid. pp. 251-260.
  4. Sobre la polémica entre contagionista y anticontagionistas pueden consultarse el estudio bibliográfico: OROZCO ACUAVIVA, A. Bibliografía medico-científica gaditana. Edit. Obra cultural Casino Gaditano. Cádiz, 1981.
  5. El cólera ataca a los pueblos de la provincia de Huelva desde la comarca vecina del Algarbe, siendo invadida la villa de Huelva el 9 de Agosto de 1833, Sevilla el 31 de Agosto, Alcalá de Guadaira, Coria del Río y Dos Hermanas los primeros días de Septiembre y Cádiz los últimos días de Octubre de ese año. Por ello podemos descartar un contagio por mar sino por tierra. Vid. SAMANO, M. Memoria histórica del cólera-morbo asiático en España. Madrid, 1858. Tomo I. p. 269. Otro autores como PESET, M. PESET, J.L. Muerte en España (política y sociedad entre la peste y el cólera). Madrid, 1972. p. 224 situan la entrada de la epidemia en España de la mano de las tropas polacas que desembarcaron en Vigo con motivo de la guerra civil portuguesa.
  6. El Prof. Pérez Serrano, aplicando el Coeficiente de Dupâquier, calcula para la epidemia de cólera morbo de 1833, una intensidad o magnitud de crisis de 8,00 (Crisis Importante). Vid. PEREZ SERRANO, J. Cádiz, la ciudad desnuda. Cambio económico y modelo demográfico de la Andalucía contemporánea. Cádiz, 1992. p. 301.
  7. RODRIGUEZ GORDILLO, J.M. "Las crisis demógráficas gaditanas de mediados del siglo XIX". Gades, nº 1. Cádiz, 1978. p. 144.
  8. NOGUEROLES ALONSO de la SIERRA, P. PINIELLA CORBACHO, F. "Incidencia de la Epidemia de Cólera Morbo de 1833-1834 en los Correos Marítimos entre Cádiz y Ultramar". III Jornadas Internacionales de Historia de la Medicina Hispanoamericana: "Hispanoamerica y las Academias de Medicina Españolas, Cádiz, 1991." Pub. Revista Anales de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, Vol. XXVIII nº1. Cádiz, 1992. pp. 257-269. -- Las fuentes documentales principales de elaboración de este trabajo fueron: el Libro Capitular de 1835, Tomo II, 213, ff. 144 vto a 145 vto; el Estado general de las personas que han fallecido en esta ciudad y sus extramuros en todo el año 1833, aparecido en el Diario Mercantil, Cádiz 26 de Enero de 1834, (6296) p. 4; y el Libro de Asiento perteneciente al Cementerio de Puerta Tierra al cargo del Mro. de Arvañil Dn. Juan de León con espesificación de Nichos ocupados, y sepulturas de mampostería, cadáveres recividos diariamente según su pertenencia, y da principio en 1º de Enero de 1816 (...) A.H.C.
  9. PÉREZ MURILLO, Mª.D. Op. cit. (Aspectos demográficos...) p. 72.
  10. Ibíd. p. 81.
  11. Carta del Director de la Empresa Don Joaquín de Arrieta al Secretario de Estado del Despacho de Indias. La Habana, 5 de Septiembre de 1829. A.G.I. Ultramar, 852.
  12. Oficio de Don Gaspar Soliveres al Intendente de La Habana. Madrid, 16 de Febrero de 1829. A.G.I. Ultramar, 852.
  13. COLOMA y GARCES, R. de. Cólera-morbo epidémico observado y tratado en las enfermedades de La Habana y San Carlos de Matanzas, en la Isla de cuba, con arreglo a los nuevos principios de la doctrina fisiológica. Cádiz, 1834. Impr. de R.Howe. pp. 9-16. B.M.J. 
  14. Parte Oficial de Vigía. Cádiz, 7 de Junio de 1833. B.T.G.
  15. La Junta de Sanidad era una institución muy relacionada con los trabajos portuarios. La de Cádiz se encontraba situada en el muelle de la Puerta del Mar, el presidente era el Gobernador Militar y el vicepresidente el Gobernador Civil. Eran vocales, entre otros: el Capitán de Puerto, un miembro de la Junta de Comercio, y el Médico titular. El resguardo de Sanidad de la Bahía tenía a su cargo un Cabo 1º y un Vista, y se financiaba con los Derechos de Sanidad, que consistía en el pago de 52 rs plata por la visita de cada embarcación de 3 palos, ó 26 si eran de 2 palos, ó menor cantidad si eran embarcaciones menores. Cit: Guía de Cádiz para el año 1836. p. 5. B.T.G.
  16. Libro de sesiones de la Junta de Sanidad del Año de 1833. ff. 8 vto-11; Copiador de Oficios de la Junta de Sanidad de Cádiz (desde el 7 de Enero de 1831 hasta el 23 de Diciembre de 1834). Archivo de la Dirección Provincial de Sanidad de Cádiz. A.H.P.C.
  17. SOLIS LORENTE, R. Op. cit. (El Cádiz de las Cortes) p. 354.
  18. Libro del lazareto y hospital provisional de San Sebastián. Cádiz, 1804. Lib. nº 435. A.P.S.L.
  19. Libro del hospital provisional de Capuchinos. Cádiz, 1804. Lib. nº 436. A.P.S.L.


1 comentario:

josep sauret pont dijo...

Interesante artículo y muy bien documentado
Espero con impaciencia el de los lazaretos entre
otras cosas por tener lazos con el de Maó.